Exingeniero de OpenAI se declara no culpable de instalar un dispositivo de grabación oculto en sus oficinas

Exingeniero de OpenAI se declara no culpable de instalar un dispositivo de grabación oculto en sus oficinas

Abdulrahman Alfozan enfrenta un cargo federal por presunta interceptación de comunicaciones en una sala de reuniones ejecutivas. La fiscalía investiga el hallazgo de dos dispositivos y examina sus contactos con personas vinculadas a Arabia Saudita.

Abdulrahman Alfozan, un exingeniero de OpenAI de nacionalidad saudí, se declara no culpable este viernes 6 de noviembre de 2026 ante un tribunal federal de San Francisco de un cargo relacionado con la presunta instalación de un dispositivo de grabación clandestino en las oficinas de la compañía de inteligencia artificial.

Según The Wall Street Journal, Alfozan compareció ante la justicia estadounidense para responder por la acusación de interceptación de comunicaciones orales. El exempleado, de 35 años, permanece bajo custodia federal y deberá comparecer nuevamente el 17 de noviembre.

La investigación comenzó después de que personal de seguridad de OpenAI descubriera un pequeño dispositivo electrónico conectado a un televisor en una sala reservada para reuniones ejecutivas.

De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el aparato fue encontrado el 30 de septiembre y habría sido instalado dos días antes.

Según la denuncia federal, el equipo estaba conectado a un puerto USB en la parte posterior de un televisor dentro de una sala de conferencias utilizada por altos directivos. El dispositivo se encontraba envuelto en papel higiénico y su contenido estaba cifrado, de acuerdo con las autoridades.

En esa sala se celebraban reuniones sobre investigación tecnológica, desarrollo de productos, estrategias comerciales, colaboraciones empresariales e interacciones con representantes gubernamentales. Los fiscales sostienen que Alfozan no tenía autorización para participar en dichas reuniones.

Después del descubrimiento, el equipo de seguridad de OpenAI examinó las grabaciones de videovigilancia del edificio y encontró imágenes que, según la denuncia, situaban al ingeniero cerca de la sala en diferentes momentos. El 5 de octubre, las cámaras registraron al acusado mientras aparentemente revisaba la parte posterior del televisor.

La investigación incluye consultas realizadas a un chatbot

Uno de los elementos más llamativos del expediente corresponde a las consultas realizadas desde una cuenta de chatbot asociada con la esposa de Alfozan. Según la denuncia, entre el 24 y el 30 de septiembre se realizaron preguntas relacionadas con el desarrollo, configuración, instalación y ocultamiento de dispositivos de grabación de audio.

Las consultas también abordaban funciones como la conectividad inalámbrica, la escucha remota y el cifrado de almacenamiento. Los investigadores señalaron que algunas preguntas incluían características técnicas específicas del dispositivo encontrado en OpenAI, como su dirección MAC y conectores.

La fiscalía también afirma que el acusado había utilizado una herramienta de productividad para consultar información sobre oficinas, salas de reuniones y ubicaciones utilizadas por ejecutivos de la compañía. Estas actividades forman parte de las pruebas presentadas por la acusación, pero su interpretación y responsabilidad penal deberán resolverse mediante el proceso judicial.

Un segundo dispositivo y sospechas sobre contactos en Arabia Saudita

La denuncia señala que el 5 de octubre, personal de seguridad encontró otro dispositivo de grabación en una bolsa que Alfozan había dejado en una habitación diferente del edificio. En el interior también se encontraban documentos personales y su identificación.

El acusado fue detenido el 9 de octubre y posteriormente despedido por OpenAI. Según Reuters, los fiscales estadounidenses presentaron información sobre contactos frecuentes entre Alfozan y un integrante no identificado de la familia real saudí.

La fiscalía también argumentó que personas vinculadas con el gobierno saudí habían prestado apoyo para los desplazamientos de familiares del acusado. Estas afirmaciones fueron utilizadas para fundamentar su solicitud de mantenerlo detenido ante el riesgo de que abandonara Estados Unidos.

La defensa cuestiona esa interpretación y sostiene que existen explicaciones familiares y personales para los viajes mencionados. Hasta ahora no se ha demostrado que Alfozan actuara por encargo de un gobierno extranjero ni que los hechos constituyan una operación de espionaje estatal.

El acusado permanece detenido mientras avanza el proceso

El 19 de octubre, un juez federal rechazó conceder la libertad bajo fianza a Alfozan al considerar que existía un riesgo significativo de fuga. Según KQED, la defensa destacó que el ingeniero llevaba años residiendo legalmente en Estados Unidos, tenía vínculos familiares y profesionales con el país y había desarrollado una trayectoria en el sector tecnológico.

Alfozan se incorporó a OpenAI en julio de 2025 y anteriormente trabajó en otras empresas tecnológicas. De acuerdo con las autoridades, el cargo que enfrenta contempla una pena máxima de cinco años de prisión y una multa de hasta 250,000 dólares, además de un posible periodo de libertad supervisada. Su declaración de no culpabilidad mantiene abierto el procedimiento y le permite controvertir las pruebas presentadas por los fiscales.

La seguridad de la investigación avanzada queda bajo escrutinio

El caso pone de relieve los riesgos de seguridad física y protección de información que enfrentan los laboratorios dedicados al desarrollo de inteligencia artificial avanzada. Las reuniones ejecutivas pueden involucrar conocimientos técnicos, planes comerciales y decisiones estratégicas de alto valor, incluso cuando no se accede directamente a los sistemas informáticos de una empresa.

Sin embargo, según lo informado por OpenAI en la cobertura del caso, la compañía no encontró indicios de que Alfozan hubiera obtenido indebidamente pesos de modelos, código fuente o datos de clientes. Tampoco se ha establecido públicamente que los dispositivos hayan permitido obtener grabaciones de conversaciones confidenciales o transmitir información a terceros.

La investigación federal continúa y la siguiente comparecencia del acusado está prevista para el 17 de noviembre. Por ahora, los hechos confirmados son la existencia de una acusación federal, el descubrimiento de dispositivos de grabación en las instalaciones de OpenAI y la declaración de no culpabilidad presentada por Alfozan. La responsabilidad penal permanece pendiente de resolución judicial.

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