El rector Leonardo Lomelí ordena un informe e integra una comisión multidisciplinaria para revisar los datos, el procedimiento y los resultados del concurso 2026. La investigación deberá examinar desde la comparabilidad del examen hasta posibles incidencias técnicas y conductas indebidas.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) revisará el proceso y los resultados de su primer examen de ingreso a licenciatura aplicado completamente en línea, después de que la publicación de los puntajes de 2026 generó cuestionamientos por aumentos fuera de la tendencia observada en años anteriores.
El rector Leonardo Lomelí Vanegas instruyó la elaboración de un informe detallado sobre el Concurso de Selección de Ingreso a Licenciatura para el ciclo escolar 2026-2027/1. Además, ordenó integrar una comisión técnica con especialistas universitarios de distintas disciplinas para revisar los datos, el procedimiento de aplicación y los resultados.
Aunque la institución no utiliza el término “auditoría”, la revisión anunciada tendrá un alcance amplio. De acuerdo con el comunicado publicado este 21 de julio, el estudio deberá atender “todos los factores” que pudieron intervenir en el desempeño de los aspirantes y formular propuestas para mejorar el proceso de selección.
La UNAM también informó que continúa atendiendo solicitudes de revisión presentadas por aspirantes no seleccionados y por personas cuya participación fue cancelada. Quienes solicitaron una cita para conocer las evidencias que sustentaron la cancelación ya recibieron fecha y hora para acudir personalmente.
El primer examen en línea modifica la distribución histórica
La decisión se produce después de que comenzaron a circular análisis y visualizaciones que muestran un aumento generalizado en los puntajes de 2026. Medios nacionales también documentaron cuestionamientos sobre los resultados, aunque hasta ahora no existe evidencia oficial que demuestre una manipulación generalizada o que todos los cambios respondan a conductas indebidas.
Un proyecto público del analista Manuel Toral que recopiló mediante scraping las tablas de resultados de la Dirección General de Administración Escolar compara más de un millón de registros publicados entre 2021 y 2026. En 168 combinaciones comparables de carrera, campus y modalidad, con al menos 50 puntajes en 2025 y 2026, la mediana aumenta en todos los casos analizados; el incremento medio calculado por oferta es de 14.4 aciertos.
El patrón no se limita a unas cuantas carreras de alta demanda. El repositorio reporta desplazamientos completos en las distribuciones de resultados, incrementos en los puntajes mínimos de ingreso y una mayor proporción de sustentantes con más de 100 y 110 respuestas correctas.
Sin embargo, esas observaciones son descriptivas. Los datos disponibles muestran que los puntajes publicados cambiaron, pero no permiten establecer por sí solos si la causa fue una menor dificultad del examen, mejores resultados de los aspirantes, condiciones particulares de la aplicación remota, asistencia externa, fallas técnicas o una combinación de factores.
La UNAM ya había detectado conductas irregulares
Para el concurso de 2026 se registraron 191 mil 306 aspirantes y 158 mil 712 presentaron el examen. La UNAM asignó 21 mil 962 lugares mediante el concurso de selección y señaló que canceló la participación de alrededor de 2% de las personas examinadas por conductas contrarias a la convocatoria y a la legislación universitaria.
La prueba se aplicó en línea del 23 de mayo al 10 de junio mediante un navegador seguro, después de una prueba práctica y un simulador obligatorio. La vigilancia combinó monitoreo humano con un sistema basado en inteligencia artificial capaz de registrar el entorno, generar alertas y conservar evidencias de posibles incidencias.
Durante los primeros dos fines de semana, la Universidad reportó el bloqueo de mil 117 exámenes y afirmó que investigaba un número reducido de patrones de comportamiento atípicos. Posteriormente presentó una denuncia penal por la operación de personas y empresas que presuntamente vendían servicios fraudulentos para sustentar el examen en nombre de los aspirantes.
Estos antecedentes comprueban que existieron intentos de vulnerar el proceso, pero no explican por sí solos el desplazamiento generalizado de los puntajes. La revisión técnica deberá determinar si los casos detectados y cancelados fueron suficientes para proteger la integridad del concurso o si quedaron patrones que el sistema de vigilancia no identificó.
Las fallas técnicas también pueden modificar el conjunto analizado
Uno de los puntos que la comisión deberá aclarar es qué ocurrió con los aspirantes que comenzaron el examen, pero no obtuvieron un puntaje numérico por problemas técnicos, administrativos o de calificación.
Los análisis públicos revisados convierten la columna de aciertos a formato numérico y excluyen los registros vacíos. Esto significa que el conjunto estadístico no necesariamente incluye a todas las personas que la UNAM contabilizó oficialmente dentro de Presentaron Examen, sino únicamente a quienes aparecen con una calificación numérica publicada.
Si en 2026 una proporción mayor de aspirantes con fallas técnicas quedó sin puntaje y esos problemas estuvieron asociados con exámenes incompletos o desempeños bajos, su exclusión podría elevar la media y la mediana observadas entre los casos restantes. Se trata de una hipótesis de sesgo de selección que puede comprobarse comparando, por año, carrera y modalidad, el número oficial de exámenes presentados contra la cantidad de registros con aciertos numéricos.
La presencia de puntajes en cero plantea el problema inverso. Los registros con cero sí entran en los análisis y empujan la distribución hacia abajo, aun cuando algunos podrían corresponder a interrupciones, abandonos o incidencias y no a exámenes respondidos completamente. La revisión deberá separar calificaciones válidas, cancelaciones, no presentados, exámenes interrumpidos y casos pendientes de aclaración.
La comparabilidad del examen será central
La comisión también tendrá que determinar si los puntajes brutos de 2026 son directamente comparables con los obtenidos en los exámenes presenciales de años anteriores.
El número de aciertos solo puede compararse longitudinalmente si las pruebas mantienen condiciones equivalentes de dificultad, estructura y calificación. El cambio a una aplicación remota modifica el instrumento, el entorno, los controles y la forma en que los aspirantes interactúan con la evaluación.
Por ello, un aumento generalizado no demuestra automáticamente fraude, pero tampoco puede atribuirse sin más a una mejor preparación de los estudiantes. La revisión necesita analizar la dificultad de los reactivos, las distintas versiones aplicadas, los tiempos de respuesta, las interrupciones técnicas, las alertas del sistema de vigilancia y la distribución completa de resultados.
La UNAM prometió publicar los resultados del estudio “a la brevedad”. El informe será determinante para conocer si el salto estadístico refleja un cambio real en el desempeño, una modificación en la dificultad del examen, problemas de aplicación o vulnerabilidades en un proceso que este año trasladó a internet una de las evaluaciones educativas más importantes del país.
