La Comisión Técnica encontró conductas individuales y patrones compatibles con acciones concertadas durante el primer examen de ingreso completamente en línea. La Universidad convocará a las personas seleccionadas y a otro grupo de aspirantes para verificar presencialmente sus resultados.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aplicará un examen presencial de control para resolver su proceso de ingreso a licenciatura 2026, después de identificar uso de teléfonos celulares, presencia de personas que auxiliaban a los aspirantes, posibles suplantaciones de identidad y patrones compatibles con la distribución coordinada de respuestas. La institución también encontró ofrecimientos para resolver exámenes completos mediante recursos tecnológicos, de acuerdo con el primer informe presentado este viernes 31 de julio por la Comisión Técnica encargada de revisar el concurso de selección.
La decisión no deriva únicamente del aumento atípico de calificaciones, sino de una revisión que reunió registros de supervisión, comparaciones estadísticas y resultados de pruebas presenciales aplicadas previamente a un grupo de aspirantes.
El examen original fue aplicado entre mayo y junio a 158 mil 712 aspirantes y representó la primera ocasión en que el concurso de ingreso a licenciatura de la UNAM se realizó exclusivamente en línea. La Universidad contrató a la empresa Life para operar la evaluación y utilizó un esquema de supervisión apoyado por inteligencia artificial, grabaciones y verificación humana.
La Comisión informó que este mecanismo detectó conductas expresamente prohibidas por la convocatoria, entre ellas el uso de celulares y la presencia de otras personas ayudando a quienes respondían la prueba. También identificó comportamientos que sugerían apoyo externo para resolver los reactivos y mencionó acciones como la suplantación de identidad. En conjunto, las irregularidades observadas provocaron la cancelación de alrededor del 2% de los exámenes.
La Universidad había explicado desde las primeras jornadas que la inteligencia artificial no cancelaba automáticamente los exámenes, sino que generaba alertas posteriormente revisadas por personal universitario. Durante el primer fin de semana fueron separados del sistema 498 aspirantes y, después de cuatro días de aplicación, la cifra acumulada llegó a mil 117 casos por conductas contrarias a la normativa.
La Comisión señala posibles acciones coordinadas
Las irregularidades no se limitaron, según el informe, a aspirantes que buscaron ayuda individualmente. La Comisión sostuvo que los comportamientos observados permitían suponer la existencia tanto de conductas personales como de “acciones concertadas”, una formulación que apunta a mecanismos de colaboración o servicios organizados, aunque la Universidad todavía no ha presentado detalles suficientes para determinar cuántas personas participaron ni cómo operaron.
Entre las modalidades mencionadas se encuentran la distribución de soluciones de los reactivos y los ofrecimientos para responder exámenes completos mediante recursos tecnológicos. La Comisión no especificó si las respuestas se compartieron por grupos de mensajería, plataformas digitales o sistemas automatizados, tampoco informó cuántos aspirantes recurrieron a estos servicios ni identificó públicamente a las personas o empresas involucradas.
La UNAM había advertido desde junio sobre personas y compañías que ofrecían servicios fraudulentos para sustentar el examen. El 3 de julio presentó una denuncia penal para que las autoridades investigaran prácticas que, según la institución, incluían engaños a familias y la venta de mecanismos para presentar la evaluación de manera irregular.
La información presentada hasta ahora permite afirmar que hubo indicios de coordinación y comercialización de ayuda, pero no que la Universidad haya acreditado completamente una red organizada. La propia Comisión señaló que continuará investigando las fallas, las responsabilidades y la forma en que se produjeron las irregularidades, por lo que su presentación de este viernes debe entenderse como un primer informe y no como una conclusión definitiva.
Aspirantes obtuvieron menores resultados en una prueba presencial
Antes de suspender el proceso general de inscripción, la UNAM ya había convocado a un grupo de personas cuyos registros durante el examen en línea sugerían posibles irregularidades. A quienes acudieron se les aplicó presencialmente una prueba de control dentro del mismo concurso de selección y, de acuerdo con la Comisión, un porcentaje elevado obtuvo menos aciertos que en la evaluación original.
La institución no reveló durante la presentación cuántos aspirantes integraron ese grupo, qué proporción disminuyó su calificación ni de cuántos puntos fue la diferencia promedio. Por ello, el resultado constituye una evidencia adicional para justificar la revisión, pero no permite concluir que todas las personas convocadas hicieron trampa o que cualquier reducción de puntaje comprueba por sí misma una conducta fraudulenta.
En junio, una primera aplicación presencial destinada a casos con inconsistencias fue interrumpida después de que aspirantes, familiares y personas ajenas a la Universidad impidieron que continuara el procedimiento. La UNAM canceló esa opción para el grupo convocado durante la mañana del 18 de junio y anunció que reprogramaría a quienes estaban citados para sesiones posteriores.
Los puntajes altos se multiplicaron
La Comisión también comparó la distribución de resultados de 2026 con los cinco procesos anteriores y encontró que los cambios se concentraron principalmente en las calificaciones medias y altas. Entre 2021 y 2025, alrededor del 3.5% de los aspirantes alcanzó 100 aciertos o más; este año, la proporción aumentó a 16.3%.
La diferencia fue aún mayor entre quienes obtuvieron al menos 110 respuestas correctas. Durante el periodo 2021-2025, aproximadamente el 0.9% llegó a ese nivel, mientras que en 2026 el porcentaje creció hasta 5.5%, lo que representa una multiplicación cercana a seis veces. La Comisión calificó estos cambios como sustanciales respecto de la distribución histórica.
El análisis estadístico, sin embargo, no permite identificar individualmente quién obtuvo ayuda ni determinar cómo consiguió cada persona su resultado. La Comisión subrayó que ser convocado al examen de control no constituye una acusación de irregularidad y reconoció que la medida también afectará a aspirantes que estudiaron y realizaron legítimamente la prueba.
¿Quiénes deberán presentar el examen de control?
La evaluación presencial será aplicada a las personas que inicialmente recibieron un aviso de selección y a quienes, aunque no obtuvieron un lugar, alcanzaron un número de aciertos igual o superior al puntaje mínimo que permitió ingresar entre 2021 y 2026 al mismo programa, plantel y modalidad solicitados. Este segundo grupo será incluido porque algunos aspirantes pudieron quedar fuera debido al aumento irregular de las calificaciones más altas.
El examen tendrá distintas versiones y deberá realizarse a la brevedad para reducir el impacto sobre el calendario escolar. Los lugares serán asignados con base en el resultado de esta prueba, que jurídicamente continuará formando parte del proceso de selección vigente y utilizará los puntajes originales únicamente para determinar quiénes serán convocados.
El rector Leonardo Lomelí Vanegas aceptó la recomendación y aclaró que no se trata de abrir un concurso completamente nuevo, sino de verificar que las personas seleccionadas obtuvieron su resultado mediante sus propios conocimientos. También ofreció una disculpa a quienes ingresaron limpiamente y ahora deberán realizar una evaluación adicional.
La UNAM todavía no ha publicado la fecha, las sedes ni los horarios del examen presencial. Lomelí aseguró que la institución comenzaría de inmediato su organización y pidió a los aspirantes mantenerse atentos a las comunicaciones oficiales que serán difundidas durante las próximas horas.
Las inscripciones permanecen suspendidas
La Universidad había publicado el 17 de julio una primera lista con 21 mil 962 personas seleccionadas mediante concurso, además de 28 mil 151 estudiantes admitidos por pase reglamentado. El proceso de entrega de documentos e inscripción de quienes participaron en el examen quedó suspendido provisionalmente el 24 de julio mientras la Comisión Técnica revisaba los resultados.
La suspensión no afecta las asignaciones obtenidas mediante pase reglamentado por estudiantes de la Escuela Nacional Preparatoria y del Colegio de Ciencias y Humanidades. En el caso del concurso de selección, la asignación definitiva dependerá ahora del examen presencial de control y de las instrucciones que publique la Universidad.
La Comisión continuará investigando tanto las fallas del procedimiento como las posibles responsabilidades individuales o colectivas. Su primer informe permite establecer que la crisis no se originó únicamente en una distribución estadística inusual: durante la evaluación fueron detectados teléfonos, ayuda presencial y comportamientos asociados con apoyo externo, mientras que otros registros apuntaron a la distribución coordinada de respuestas y a la oferta de servicios para resolver exámenes completos.
