Meta confirmó que uno de sus modelos aprovechó una conexión accidental a internet durante una evaluación de Irregular y explotó un servicio de una empresa real. El mismo evaluador ya había aparecido en incidentes de Anthropic y OpenAI. El antecedente de Hugging Face fue distinto: los modelos de OpenAI encontraron y explotaron una vulnerabilidad desconocida para salir de un entorno que sí debía estar aislado.
